Con otros ojos

Autor: 

Gisel Ruiz

Lo que más me encanta de haber descubierto este mundo es el hecho de haber encontrado personas que buscan aves. En la vida unx se encuentra con gente que busca muchas cosas: amor, plata, casa, viajes. Yo conocí personas que buscan aves: para verlas, ser felices, disfrutar ese momento - a veces muy breve- y seguir en busca de otras, o simplemente volverse a sus casas con mucha alegría o decepción según si alcanzaban o no su objetivo. El nivel de detalle, precisión y empatía con los bichos que manejan los birdwatchers es algo que me impactó, sorprendió y me sigue sorprendiendo.

Gisel 1a.jpgPor lo general acostumbro a ver personas que no prestan atención a la riqueza que tiene nuestro mundo, a los detalles que él contiene. Yo era una de esas personas.
Hay muchos que todavía no saben que existen actividades más sustentables que las de ser menos consumistas y no comprar tantas cosas que no necesitamos.
Se puede consumir naturaleza con los ojos, sin poseer ni tomar prestado (ni robado), sólo observando para crear recuerdos reales que contemplan todos los sentidos para que se guarden en el disco rígido de la memoria.

Porque todavía queda algo de monte no totalmente destruído gracias a organizaciones como Aves. Y en esos montes, en esos paisajes inmensos, hermosos, en esas búsquedas, también pasan cosas. Caminás por el barro, con botas o sin ellas, corres ramas con la mano para poder pasar. Pisás el pasto con pies, espantas un tábano (esa soy yo), y mirás arriba para ver a miles de langosteros cruzarse en el cielo de Entre Ríos.
Y te cruzas un ciervo en Formosa, o una viborita que sigue su ruta mientras la esquivas. Que tal vez el caballo no quiere avanzar en el pastizal inundado, o que mientras chequeas que no haya una yarará te encontrás una tarántula hermosa. O que alguien yendo por los caminos del Palmar te pregunta si sos feliz y decís que sí, que sos muy feliz porque doblando a la derecha hay un arroyito donde mojarse los pies.
Eso es la hermosa naturaleza. Todo eso.

IMGP0016.JPGEl trato de uno con el otro, el oído escuchando los sonidos de los pájaros, también el silencio -esa parte me cuesta bastante- y los paisajes interminables. Los vencejos volando en el atardecer de las Cataratas del Iguazú, las bandurrias volando bajo en Esquel, los comesebos, un tucán durmiendo de noche en el monte de Formosa, tener a centímetros una serpiente ojo de gato, saltar una phoneutria (que hasta que no volví a Buenos Aires no supe que era la muerte). Tener un caburé a metros de distancia y verle los ojos de cerca, acariciar un ñacurutú y llevar a la recs a una gallineta como si su vida dependiera de mí jamás lo hubiera imaginado. Disfrutar de ver descansar a dos zorritos en el costado de la ruta y pensar: que paz que tienen che.

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En éstos casi dos años de estar en Aves aprendí muchísimo. Tuve muchas oportunidades, como las de conocer otras provincias y sus aves, ir a eventos, participar como oyente de la audiencia pública en contra de la creación de represa en el Congreso, festejar los 100 años de aves, y mucho, mucho laburo.
Una de las cosas que más me impactó como desconocida de la especialidad pajarística fue la relación que se crea en el avistamiento con las personas y las aves, de las personas con la naturaleza.Es una relación de relación armónica la naturaleza, libre de posesiones y comodidades. Es una actividad conservacionista en sí misma, en todos los sentidos que podemos expresar: cultural, social, económico, a nivel de salud mental y física.

18193901_10211813366677081_6760803436337042804_n.jpgMi conexión con la naturaleza cambió enormemente en éstos dos años y sé que todavía me falta mucho más. Me alegra haber sido parte Aves Argentinas y de haber creado este espacio para que muchos que formamos parte de Aves podamos contar en primera persona nuestras experiencias con las aves y la naturaleza, para que cada vez seamos más.
Gracias a mis compañerxs de trabajo que me ayudaron desde que entré a este hermoso mundo. Me enseñaron mucho, me enseñaron a ver los detalles y a ver la vida -en todo sus sentidos- con otros ojos.


Sobre Gisel

17883737_10211678837233929_4003665323998461468_n.jpgNací en Comodoro Rivadavia, Chubut. Estudiante de sociología en la UBA, parte del staff de Aves desde 2016 donde formamos gran equipo con la Coordinadora de Socios Guadalupe Ferraro.
Amo escribir y tirarme al sol como las focas a la orilla de un lago sureño con una montaña de fondo.