Posición Institucional: Palomas de Buenos Aires

19 de Diciembre de 2011

Aves Argentinas desea manifestar su posición en relación a las palomas de la ciudad de Buenos Aires, y las técnicas de control que considera convenientes para mantener estable la población.

Durante los últimos días, los medios de comunicación y la población en general se hicieron eco de los problemas citados por cientos de vecinos que plantearon los inconvenientes que afrontan debido al aumento de ejemplares de palomas en varios barrios de Capital Federal.

En la ciudad no habita una sola especie de paloma: la Columba livia o paloma doméstica es originaria de Eurasia e ingresó al continente de la mano de europeos que las traían consigo como parte de su dieta. Esta especie puede verse con facilidad en cualquier plaza o zona urbana, y es la protagonista principal del debate sobre el incremento desmedido de su población que afecta monumentos y espacios públicos entre otras cosas.

En ambientes urbanos, la expansión está asociada al incremento de refugio y disponibilidad de alimento, ligada al crecimiento paralelo de la ciudad. Y si bien, el conflicto de la invasión es muy complejo, su resolución implica un esfuerzo de mediano a largo plazo, ya que no solo hay cuestiones biológicas, sino también aspectos sociales que deben considerarse al momento de establecer un plan de control.

El plan a implementar para enfrentarse a esta problemática, requiere un análisis minucioso sobre cuáles son los factores del incremento poblacional según los distintos barrios de la Ciudad. Algunos elementos determinantes para cotejar, tienen que ver con la reducción de las fuentes de alimento como granos, basura, alimento balanceado para perros en los jardines o terrazas de las casas, y la restricción a los espacios para nidificar. Para afrontar este asunto, es necesario lograr un compromiso generalizado, resaltando que debe ser incorporado como parte de la responsabilidad de los ciudadanos, ya que algunas de nuestras acciones cotidianas favorecen la reproducción de estas aves que luego se transforma en un problema para muchos.

En referencia a los métodos de ahuyentamiento tradicionales barajados dentro de las posibilidades a llevar adelante (sonoros, mecánicos, incremento de predadores naturales), la cuestión reside en que solo logran generar un efecto de corto plazo y muy localizado. En definitiva, las palomas desaparecen por un lapso de tiempo breve o eventualmente el problema se traslada hacia otro espacio.

Desde Aves Argentinas rechazamos la aplicación de técnicas cruentas de manejo como envenenamiento o matanzas de bandadas. Tampoco estamos a favor de proveer alimentos con anticonceptivos ya que este tipo de control podría tener consecuencias negativas sobre las especies nativas que también habitan la ciudad (palomas nativas, rapaces, otras aves comunes de parques y jardines).

En Capital Federal, además de la paloma doméstica, habitan cinco especies silvestres: torcaza, torcacita, picazuró, ala manchada y yerutí. Es necesaria la elaboración de un plan de manejo entre autoridades y asociaciones involucradas a largo plazo que indiqué cuál es el mecanismo de control más adecuado para todas las especies de palomas que habitan la ciudad.

Foto: Fabián Rabuffetti

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