socios

Diarios de Naturaleza

Les cuento a mis hermanos:

Cierto día entré a un bosque mágico. Moraba en él una hermosa ninfa llamada Naturaleza. De inmediato me enamoré de ella, aún sabiendo que ese sentimiento no era correspondido. Inalcanzable como era, me ayudó a sentir el colorido de las aves, de los frutos, de las mariposas. Me embriagó con el perfume de las flores, me deleitó con el sublime gorjeo de los pájaros, me permitió desligarme un tanto de ataduras convencionales. Y soñé que volaba.

Suscribirse a RSS - socios