Cuando la protección de la naturaleza también implica desarrollo económico

Con motivo del tratamiento de la ley provincial de ampliación de los parques nacionales de la provincia de Santa Cruz y los comentarios y posiciones que se han hecho públicas en los últimos días a través de medios de comunicación y redes sociales, desde Aves Argentinas queremos expresar lo siguiente:

Como institución dedicada a la conservación, reconocemos la necesidad de ampliación de la superficie de parques nacionales de la Argentina, en concordancia con los criterios internacionales elaborados con el objetivo de conservar de manera efectiva porciones características de los diferentes biomas presentes en cada país. Desde sus orígenes y como su principal objetivo y función, la Administración de Parques Nacionales ha promovido la conservación del patrimonio natural y cultural de los argentinos, asegurando su perpetuidad para las generaciones venideras. Destacamos asimismo el rol protagónico del organismo como motor de desarrollo social, ambiental y económico para innumerables parajes de nuestro país.

Esto cobra especial relevancia en una región tan vasta como la Patagonia árida y semiárida, que con sus 80.000.000 de hectáreas ocupa el 25% del territorio nacional, y donde existen sólo unas 150.000 hectáreas de áreas núcleo específicamente declaradas y manejadas como tales a perpetuidad, lo que representa sólo un 0,2% de su superficie. En particular en la provincia de Santa Cruz, estas son el Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo (de unas 60.000 ha), el Parque Nacional Monte León (62.169 ha), y algunas porciones orientales del Parque Nacional Perito Moreno, lo que en conjunto representa menos del 1% de la superficie total de la provincia.

En este escenario, compartimos la propuesta de ampliación de los parques nacionales del oeste de la provincia de Santa Cruz, como estrategia mixta para la solución de posibles conflictos entre la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados (pilares del desarrollo económico de los pueblos de la región y efectivas herramientas de conservación de la región patagónica. Sería deseable que el parque Patagonia tenga dimensiones acordes con su vastedad, con sus gradientes de vegetación y paisajísticos, y con la necesidad de proteger un Patrimonio de la Humanidad como Cueva de las Manos, hasta ahora en manos privadas, así como las poblaciones de especies únicas y exclusivas de la Patagonia Austral como el Macá Tobiano, la Lagartija de la Meseta del Lago Buenos Aires o el Chinchillón Anaranjado, entre muchas otras especies animales y vegetales.

Entendemos la compleja situación económica que atraviesa la producción ovina de la provincia, pero consideramos que la misma no puede ser atribuida a la existencia de parques nacionales establecidos en la misma, que no supera el 4% de la superficie provincial. La crisis de la producción ovina puede rastrearse al menos hasta dos décadas atrás, principalmente durante los 90’s, como combinación de factores económicos de mercado y eventos catastróficos ambientales.

De esta manera, repudiamos toda aseveración que busque instalar de manera infundada la idea de que el proyecto de ampliación de los parques mencionados obedece a un negocio inmobiliario en lugar de una auténtica intención de conservación de los ambientes patagónicos. El desenlace de proyectos similares, tanto en Chile como Argentina, en los últimos años, resulta categórico en este sentido.

Consideramos pertinentes las acciones de manejo de fauna nativa cuando las condiciones poblacionales de algunas especies así lo requieran, garantizando en cualquier caso la viabilidad de las poblaciones intervenidas. Las mismas deberán basarse en metodologías científicas globalmente aceptadas, cumpliendo los procesos legales a los niveles estatales correspondientes y los procesos de evaluación pertinentes dependiendo de los objetivos de las acciones de manejo.

Estamos convencidos y confiamos firmemente en la posibilidad de diversificar la matriz económica de una región, poniendo en valor a las áreas protegidas como pilares de la actividad turística. Esto no es una excepción en la provincia, ya que existen numerosas localidades provinciales que se han visto beneficiadas por el turismo relacionado a parques nacionales.
No creemos en la idea de que la producción y la conservación son actividades antagónicas. Nuestro país tiene ejemplos sobrados de actividades productivas armoniosas con el medio ambiente. Las organizaciones conservacionistas pueden ser aliados de los productores, así lo demuestran los programas de ganadería como la Alianza del Pastizal, impulsada por Aves Argentinas, con visibles éxitos ambientales y económicos.

Instamos a los organismos de investigación aplicada a profundizar estudios tendientes a aportar información que redunde en soluciones prácticas a ser utilizadas por los productores de la región patagónica, considerando en todos los casos la necesidad de conservación de la fauna y flora nativa.

La Patagonia es un lugar único en el mundo. Es una “marca de origen” cuyo cuidado depende exclusivamente de Argentina y Chile. No hay una Patagonia en Europa ni en ningún otro lugar. Esa marca tiene que ser cuidada. Esos valores naturales y culturales (que desde luego incluye a la producción rural) tienen que ser sustentables.

Aves Argentinas - Asociación Ornitológica del Plata

Tipo de noticia: 

Posición institucional