Buenas prácticas productivas

La creación de nuevas áreas naturales protegidas es solo una parte de la estrategia de Aves Argentinas para la conservación de las aves y los ambientes naturales. El desarrollo de modelos de uso sustentables del territorio es en cambio la estrategia que se propone para los paisajes productivos situados en tierras privadas.

La Alianza del Pastizal, que hoy constituye uno de los ejercicios de conservación en tierras privadas productivas más grandes de la Argentina, es un ejemplo de estas iniciativas. Junto a los productores y los técnicos promovemos el uso sustentable de los pastizales naturales y la conservación de su biodiversidad mediante la implementación de buenas prácticas ganaderas.

Integrando la conservación de los ambientes y la producción agropecuaria, buscamos generar una productividad respetuosa con la naturaleza protegiendo el hábitat de las aves de pastizal. Actualmente la Alianza del Pastizal en Argentina cuenta con 96 establecimientos ganaderos situados dentro o en la cercanía de 17 Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y con un total de 236.556 ha, en su mayor parte cubierta con pastizales naturales.

Por otro lado, desde Aves Argentinas, junto a BirdLife International, creamos el sello CAA a fin de impulsar la acreditación de los Cultivos Amigos de las Aves (CAA) como una estrategia para detener la disminución del bosque nativo y al mismo tiempo generar oportunidades de negocio para la producción yerbatera.

Finalmente, a través de nuestro Programa Marino, trabajamos en la aplicación de medidas de mitigación en áreas de alta superposición entre las aves marinas y las pesquerías de palangre y arrastre. Los albatros y los petreles tienen particulares características de historia de vida que, sumadas a los peligros que sufren en tierra y en el mar, hacen que muchas de ellas estén globalmente amenazadas.