Biblioteca

Biblioteca Guillermo Enrique Hudson: más de un siglo de historia y conocimiento

Desde sus primeros años, la historia de Aves Argentinas ha estado estrechamente vinculada con los libros, la investigación y la difusión del conocimiento sobre las aves. Su Biblioteca Científica Guillermo Enrique Hudson es testimonio de ese recorrido: un patrimonio construido durante más de un siglo gracias al aporte de naturalistas, especialistas, bibliotecarios y personas comprometidas con la conservación de la naturaleza.

____

La Biblioteca Guillermo Enrique Hudson de Aves Argentinas reúne libros y revistas sobre aves, historia natural y conservación. Su colección, construida a lo largo de más de un siglo, forma parte del patrimonio de la institución y de la historia de la ornitología argentina.
Es un espacio de consulta y aprendizaje para estudiantes, docentes, personas dedicadas a la investigación, naturalistas y quienes sienten curiosidad por las aves y la naturaleza.

¿Qué podés encontrar?

La biblioteca está especializada en ornitología y cuenta también con publicaciones sobre otras áreas de las ciencias naturales. Sus colecciones incluyen libros de referencia, guías de identificación, revistas científicas y obras históricas que permiten conocer las aves y recorrer el desarrollo de su estudio a través del tiempo.
Entre sus materiales se encuentran publicaciones de Aves Argentinas, como El Hornero, junto con revistas de otras instituciones nacionales e internacionales.

Nuestra historia

Los orígenes de la biblioteca se remontan a los primeros años de la Asociación Ornitológica del Plata, hoy Aves Argentinas, fundada en 1916. Desde entonces, sus colecciones crecieron gracias a donaciones, intercambios con otras instituciones y al trabajo de quienes se dedicaron a organizarlas y conservarlas.
Este patrimonio es fruto de un esfuerzo colectivo que continúa con el aporte de personas voluntarias comprometidas con el cuidado de los materiales y el acceso al conocimiento.

Consultá la biblioteca
biblioteca@avesargentinas.org.ar

Requisitos para aplicar como voluntario

contar con disponibilidad horaria y la posibilidad de acercarse presencialmente a nuestra sede institucional donde se encuentra la biblioteca. Si te gustaría sumarte como voluntario a este equipo, completa el siguiente formulario.

Los primeros libros de una gran historia

Los orígenes de la biblioteca se remontan a 1916, año de fundación de la entonces Asociación Ornitológica del Plata, hoy Aves Argentinas. Desde sus comienzos, la institución reconoció la importancia de reunir y preservar publicaciones científicas que contribuyeran al estudio de las aves y la naturaleza.

Uno de los primeros grandes aportes llegó en 1918, tras el fallecimiento de Héctor Ambrosetti, hijo del reconocido naturalista. Su madre, María Helena Holmberg de Ambrosetti, decidió donar a la institución su colección personal, compuesta por 115 volúmenes y 440 folletos y revistas. Aquella donación constituyó una de las bases fundamentales sobre las que comenzó a crecer la biblioteca.

Con el paso de las décadas, otras figuras destacadas de la ornitología argentina también confiaron sus bibliotecas personales a la institución. Entre ellas se encuentran Guillermo Enrique Hudson, William Partridge, Claes Olrog, Jorge Casares y Roberto Dabbene, cuyos legados forman parte de la memoria científica que la biblioteca conserva.

Una biblioteca que crece junto con la institución

A medida que la Asociación Ornitológica del Plata consolidaba su actividad científica, la biblioteca ampliaba sus colecciones y sus espacios de trabajo.

En 1948, Agustín Riggi, entonces director del Museo Argentino de Ciencias Naturales, dispuso un local para que la Asociación instalara su secretaría y biblioteca. Al año siguiente, en 1949, la biblioteca fue incorporada al listado de bibliotecas científicas de la ciudad de Buenos Aires, un reconocimiento importante en su trayectoria.

Durante las décadas de 1950 y 1960 se impulsaron las tareas de organización, registro y conservación. En 1955 comenzó la catalogación sistemática de las obras y se adquirieron nuevos libros y estanterías. También se avanzó en la encuadernación de publicaciones periódicas, entre ellas El Hornero, la revista científica de Aves Argentinas que se publica desde octubre de 1917.
En 1961 se incorporaron nuevos muebles y se continuó ampliando la colección de revistas mediante intercambios con otras instituciones científicas. Ese mismo año, las tareas de encuadernación permitieron completar 161 tomos de revistas.

Otro momento significativo llegó el 20 de marzo de 1972, cuando la institución adquirió su primera sede propia, ubicada en 25 de Mayo 749, en la ciudad de Buenos Aires. Allí funcionó la biblioteca durante varias décadas, hasta su traslado a la sede actual de Aves Argentinas en 2006.

La preservación del conocimiento también comenzó a adoptar nuevos formatos. En 1982 se creó un banco de diapositivas e ilustraciones y, en 2010, se reglamentó el Banco de Imágenes «Carlos Saibene», ampliando el patrimonio documental de la institución.

Un patrimonio científico de gran valor

Lo que comenzó con unas pocas colecciones se transformó, con el tiempo, en una de las bibliotecas especializadas en ornitología más importantes de América del Sur.

En 2016, al cumplirse el centenario de Aves Argentinas, el bibliotecario Francisco José Uriona describía una colección integrada por más de 4.000 libros y más de 100 títulos de revistas científicas.

Entre estas publicaciones destacaban revistas de gran trayectoria internacional, como Ibis, The Auk y The Condor, de las cuales la biblioteca conservaba colecciones prácticamente completas.

Aunque la ornitología constituye su principal especialidad, sus estanterías también albergan obras sobre ecología, conservación, historia natural, biología y otras disciplinas de las ciencias naturales.
Este patrimonio permite acceder a investigaciones de distintas épocas, recuperar conocimientos históricos y reconstruir parte del desarrollo de la ornitología en la Argentina y el mundo.

Una biblioteca para compartir el conocimiento

A lo largo de su historia, la biblioteca no solo se dedicó a reunir y conservar publicaciones. También buscó acercar ese conocimiento a quienes lo necesitan.

Su misión ha sido acompañar las actividades científicas, educativas y de conservación de Aves Argentinas, ofreciendo recursos bibliográficos a la comunidad de socios y socias, estudiantes, docentes, naturalistas, profesionales de la investigación y personas interesadas en las aves.

En particular, la biblioteca fue concebida como un espacio de apoyo para la formación de estudiantes y docentes de la Escuela Argentina de Naturalistas, así como para quienes desarrollan investigaciones sobre ornitología y ciencias naturales.
Pero su valor trasciende el ámbito académico. Los libros también permiten descubrir historias, despertar curiosidades y acercarse a la naturaleza desde nuevas perspectivas. Por eso, uno de los objetivos de la biblioteca ha sido promover el acceso a sus colecciones y fomentar la lectura como una herramienta de aprendizaje, recreación y encuentro con el conocimiento.

Del catálogo en papel a la organización digital

La transformación de los sistemas de información abrió nuevas posibilidades para organizar y dar visibilidad a las colecciones.
Entre 2014 y 2016, el bibliotecario Francisco José Uriona impulsó la construcción de un catálogo digital mediante el sistema Koha y estableció lineamientos para avanzar en la catalogación integral de los materiales, siguiendo normas bibliotecarias internacionales.

Este trabajo representó un paso fundamental hacia un objetivo: facilitar la identificación y consulta de las publicaciones, ampliando las posibilidades de acceso a un patrimonio bibliográfico de gran valor.

En esa etapa, la biblioteca también contó con el acompañamiento de una comisión asesora integrada por especialistas en bibliotecología y personas asociadas a la institución, además de un equipo de voluntariado que colaboraba en diferentes tareas. Entre quienes realizaron aportes se encontraban Melina Riabis, dedicada a la restauración y conservación de libros antiguos, y Jorge Toubes, colaborador en la elaboración de reseñas.

Un siglo de historia y una nueva etapa de recuperación

En 2018, cuando la biblioteca cumplía más de un siglo de historia, comenzó una nueva etapa de recuperación después de casi dos años de inactividad.

Un equipo de personas voluntarias asumió el desafío de reorganizar las colecciones bibliográficas y hemerográficas, incorporar nuevos volúmenes a la base de datos, catalogar materiales y retomar la atención de consultas.

Para avanzar con estas tareas, el equipo también se capacitó en gestión de datos bibliográficos, catalogación y administración de bibliotecas.

Este esfuerzo colectivo permitió renovar el compromiso con la preservación y puesta en valor de un patrimonio científico construido durante generaciones.

Una historia que continúa

La Biblioteca Científica Guillermo Enrique Hudson es mucho más que un conjunto de libros y revistas. Es un espacio que reúne parte de la historia de la ornitología argentina y refleja el compromiso de Aves Argentinas con la producción, conservación y difusión del conocimiento científico.

Desde aquella primera colección donada en 1918 hasta los esfuerzos por organizar y preservar sus materiales, su historia ha sido posible gracias al trabajo y la generosidad de numerosas personas.
Cuidar este patrimonio significa preservar nuestra memoria científica y, al mismo tiempo, mantener abiertas las puertas al conocimiento para las generaciones presentes y futuras.

Noticias relacionadas

Ya está disponible una nueva edición de la lista de las aves de la Reserva Ecológica Costanera Sur.